Carne guisada: receta de la abuela para que quede tierna

Carne guisada

Una buena carne guisada no necesita ingredientes complicados: necesita una pieza adecuada, un sofrito hecho con paciencia y tiempo suficiente para que la carne pase de dura a melosa. La clásica receta de la abuela se basa precisamente en eso: dorar bien la ternera, cocinar cebolla y verduras en sus jugos y dejar que todo se haga lentamente hasta que la carne pueda cortarse prácticamente con el tenedor.

El error más frecuente es utilizar una carne demasiado magra o retirar la cazuela demasiado pronto. Para guisar interesan cortes con tejido conjuntivo y algo de grasa, porque una cocción lenta transforma ese colágeno y proporciona la textura tierna que buscamos.

Qué carne es mejor para hacer carne guisada

No hace falta comprar el corte más caro. De hecho, algunos cortes excelentes para filetes resultan peores para un guiso largo.

Para una carne guisada tierna funcionan especialmente bien piezas como:

Corte de terneraResultado en el guisoTiempo orientativo
Morcillo o jarreteMuy meloso y sabroso2-3 horas
AgujaJugosa y con buen equilibrio de grasa1 h 45 min-2 h 30 min
LlanaTierna y gelatinosa2-2 h 30 min
EspaldillaBuena textura y sabor1 h 45 min-2 h 30 min
FaldaMucho sabor, algo más grasa2-3 horas

Los tiempos son aproximados. Dos piezas del mismo corte pueden necesitar tiempos diferentes según el tamaño de los dados y las características de la carne.

La verdadera señal de que está lista es que cede fácilmente al pincharla con un tenedor.

Ingredientes para 4 personas

Para preparar una carne guisada clásica necesitarás:

  • 800 g de ternera para guisar
  • 2 cebollas medianas
  • 2 zanahorias
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 150 ml de vino tinto o blanco
  • 400-500 ml de caldo de carne o agua
  • 2 cucharadas de tomate triturado o 1 tomate maduro rallado
  • 1 hoja de laurel
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra
  • 3 patatas medianas, opcionales

El vino puede ser tinto o blanco. El tinto produce una salsa más oscura e intensa; el blanco aporta un resultado algo más ligero.

Cómo cortar la carne para que se cocine bien

Lo ideal son dados relativamente grandes, de unos 3-4 centímetros.

Si los haces demasiado pequeños, pueden secarse antes de que el tejido conjuntivo haya tenido tiempo de transformarse.

También interesa que los trozos tengan un tamaño parecido.

Así todos alcanzarán aproximadamente el mismo punto al mismo tiempo.

Antes de dorarlos, seca la superficie con papel de cocina. La humedad dificulta el tostado y hace que la carne empiece a cocerse en lugar de dorarse.

Cómo hacer carne guisada paso a paso

1. Salpimenta y dora la carne

Calienta una cazuela amplia con unas cucharadas de aceite.

Cuando esté bien caliente, incorpora los dados de carne en tandas pequeñas.

No llenes toda la base de una vez.

Si introduces demasiada carne, la temperatura cae y empieza a soltar agua. En lugar de dorarse, termina prácticamente hervida.

Déjala quieta unos instantes hasta que forme una superficie tostada y gira los trozos para dorar varias caras.

Después retírala a un plato.

2. Haz el sofrito en la misma cazuela

Baja el fuego.

Añade la cebolla picada y una pizca de sal.

Cocínala durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando.

Incorpora después:

  • zanahoria;
  • pimiento;
  • ajo.

Continúa cocinando hasta que las verduras estén blandas.

No hace falta que desaparezcan, pero sí interesa que pierdan el sabor crudo.

3. Añade el tomate

Incorpora el tomate y cocina unos minutos.

Este paso permite eliminar parte de su agua y concentrar el sabor.

No hace falta añadir grandes cantidades.

La carne guisada tradicional no debería convertirse en un plato dominado por una salsa de tomate.

4. Desglasa con vino

Sube ligeramente el fuego y vierte el vino.

Mientras hierve, rasca suavemente el fondo de la cazuela con una cuchara.

Los restos tostados que dejó la carne contienen muchísimo sabor.

Déjalo reducir unos 3-5 minutos antes de continuar.

El aroma alcohólico más intenso debería desaparecer.

5. Devuelve la carne a la cazuela

Incorpora nuevamente la carne junto con los jugos que haya soltado en el plato.

Añade:

  • laurel;
  • pimienta;
  • caldo suficiente.

El líquido no tiene que cubrir la carne completamente.

Basta con que llegue aproximadamente hasta dos tercios o tres cuartas partes de los trozos.

Durante la cocción, las verduras y la propia carne liberarán también líquido.

6. Cocina lentamente

Cuando comience a hervir, baja el fuego.

Tapa parcialmente la cazuela y deja cocinar con un hervor muy suave.

Para aguja o espaldilla, empieza a comprobar la carne después de aproximadamente 1 hora y 30 minutos.

Un morcillo puede necesitar más de dos horas.

No aumentes violentamente el fuego para terminar antes.

La ternura depende del tiempo y de una temperatura moderada y sostenida.

Por qué una carne guisada puede estar dura después de una hora

Este es uno de los aspectos que más confusión provoca.

Una carne de guisar puede parecer incluso más dura durante una fase intermedia de la cocción.

Al principio, el calor contrae las fibras musculares.

El colágeno necesita más tiempo para transformarse en gelatina.

Por eso, cuando una carne apropiada para guisar continúa dura después de una hora, la solución habitual no es retirarla:

necesita más tiempo.

Puede pasar de resistente a muy tierna durante los siguientes 30-60 minutos.

El truco principal para que quede tierna

No es bicarbonato, vinagre ni ningún ingrediente secreto.

El verdadero truco es:

corte adecuado + cocción lenta + tiempo suficiente.

Una aguja, morcillo o espaldilla contiene colágeno.

Durante una cocción prolongada y húmeda, ese colágeno se transforma progresivamente en gelatina.

Eso proporciona:

  • jugosidad;
  • textura melosa;
  • cuerpo a la salsa.

Una pieza muy magra puede secarse antes de desarrollar ese efecto.

¿Hay que echar harina a la carne?

No es imprescindible.

Algunas recetas tradicionales pasan ligeramente los trozos por harina antes de dorarlos.

La harina ayuda posteriormente a espesar la salsa.

Si quieres utilizarla, basta con una capa muy fina.

Sacude siempre el exceso antes de incorporar la carne a la cazuela.

Añadir demasiada harina puede producir una salsa pesada y un fondo que se quema con facilidad.

También puedes conseguir una salsa espesa simplemente reduciendo el líquido y triturando parte de las verduras.

Cuándo añadir las patatas

Si quieres convertir el guiso en un plato completo, incorpora las patatas durante la parte final.

Pélalas y córtalas en trozos medianos.

Una buena técnica consiste en chascar la patata: comenzar el corte con el cuchillo y terminar rompiéndola.

La superficie irregular libera algo de almidón y ayuda a dar cuerpo al caldo.

Añádelas cuando a la carne le queden aproximadamente 25-35 minutos.

Si se incorporan desde el principio, probablemente se desharán antes de que la ternera esté tierna.

Cómo saber cuándo está realmente hecha

Olvídate unos minutos del reloj.

Saca un trozo y presiónalo con un tenedor.

Una carne bien guisada debería:

  • ofrecer poca resistencia;
  • poder separarse con facilidad;
  • conservar jugosidad;
  • no resultar correosa al masticar.

Si todavía cuesta cortarla, sigue cocinando.

Comprueba de nuevo unos 15 o 20 minutos después.

Cómo conseguir una salsa espesa y brillante

Cuando la carne ya esté tierna, retírala momentáneamente si la salsa continúa demasiado líquida.

Deja hervir la cazuela destapada durante unos minutos.

El agua se evaporará y el sabor se concentrará.

Otra opción es triturar una parte de:

cebolla + zanahoria + caldo

y devolverla a la cazuela.

Esto espesa naturalmente la salsa sin necesidad de añadir fécula.

Al final debe quedar suficiente salsa para cubrir ligeramente la carne, pero no parecer una sopa.

Receta de carne guisada con patatas de un vistazo

PasoTiempo aproximado
Dorar la carne8-10 min
Sofrito15-20 min
Reducir el vino3-5 min
Cocer la carne1 h 30 min-2 h 30 min
Cocer las patatasÚltimos 25-35 min
Reducir la salsa5-10 min si es necesario

El tiempo activo de cocina es relativamente corto.

La mayor parte del proceso consiste en dejar que la cazuela trabaje lentamente.

Cómo hacerla en olla rápida

La olla rápida reduce considerablemente el tiempo.

El principio es exactamente el mismo:

dorar → sofrito → vino → carne → caldo → presión.

Una vez alcanzada la presión, una carne de guisar puede necesitar aproximadamente 25-35 minutos, dependiendo del corte, tamaño de los dados y olla.

Después deja bajar la presión de forma segura.

Comprueba la textura.

Si sigue algo firme, puedes cocinarla unos minutos más con la olla abierta o volver a utilizar presión.

Las patatas pueden añadirse después para evitar que se deshagan durante una cocción demasiado larga.

¿Es mejor la olla normal o la rápida?

Las dos pueden producir una carne muy tierna.

La cazuela tradicional ofrece una ventaja:

permite controlar la evolución del guiso constantemente.

También facilita reducir la salsa mientras se cocina.

La olla rápida ofrece otra:

ahorra mucho tiempo y energía.

La diferencia final depende más de hacer correctamente el sofrito, dorar la carne y ajustar la salsa que del recipiente elegido.

El vino no ablanda mágicamente la carne

El vino aporta:

  • acidez;
  • aroma;
  • complejidad.

Pero añadir más vino no hará automáticamente más tierna una carne dura.

La transformación fundamental ocurre durante la cocción prolongada del colágeno.

Por eso tampoco tiene sentido dejar la carne sumergida durante horas en una enorme cantidad de vino esperando que el guiso después necesite menos cocción.

Un buen vino de cocina debe acompañar al plato, no dominarlo.

Se puede hacer sin vino

Sí.

Sustituye el vino por:

caldo de carne

o incluso agua si el sofrito está bien elaborado.

Puedes añadir una pequeña cantidad adicional de tomate para aportar algo de acidez.

La salsa quedará diferente, pero seguirá funcionando.

No hay ningún ingrediente imprescindible aparte de una buena carne, verduras, líquido y tiempo.

Qué verduras combinan mejor

La base tradicional de cebolla, ajo y zanahoria resulta suficiente.

El pimiento aporta un sabor adicional.

También pueden utilizarse pequeñas cantidades de:

  • puerro;
  • apio;
  • champiñones;
  • guisantes.

No es necesario introducir todas estas verduras en una misma receta.

Si se añaden demasiados ingredientes, el sabor de la carne termina perdiendo protagonismo.

Cuánta sal añadir

Conviene salar moderadamente al principio y ajustar hacia el final.

El motivo es sencillo:

la salsa se reduce.

Si está perfecta de sal cuando todavía contiene mucho líquido, puede terminar demasiado salada cuando se concentre.

Además, un caldo comercial puede contener bastante sal por sí mismo.

Prueba siempre antes del último ajuste.

¿Se puede preparar el día anterior?

Sí.

De hecho, la carne guisada suele estar excelente al día siguiente.

Después de reposar en la nevera:

  • los sabores se integran;
  • la salsa adquiere más cuerpo;
  • la carne permanece rodeada de sus jugos.

Guárdala una vez enfriada en un recipiente cerrado.

Para recalentar, utiliza fuego suave y añade una pequeña cantidad de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado.

Cómo conservar la carne guisada

Bien refrigerada, puede mantenerse aproximadamente 3-4 días en la nevera.

No debe permanecer durante horas a temperatura ambiente después de cocinarse.

Si has preparado una cazuela grande, divídela en recipientes más pequeños para facilitar un enfriamiento rápido.

Después recalienta únicamente la cantidad que vayas a consumir.

Se puede congelar

Sí, congela muy bien.

La carne y la salsa soportan perfectamente la congelación.

Las patatas son la parte menos agradecida porque pueden cambiar de textura al descongelarse.

Si preparas el guiso expresamente para congelar, puede resultar más práctico hacerlo sin patatas y prepararlas frescas el día que vayas a comerlo.

Divide el guiso en raciones y congélalo con suficiente salsa para mantener protegida la carne.

Por qué la salsa queda aceitosa algunas veces

Normalmente ocurre cuando el corte tiene bastante grasa o se ha utilizado demasiado aceite durante el sofrito.

Una vez terminado el guiso puedes retirar parte de la grasa visible de la superficie con una cuchara.

Si preparas la receta de un día para otro, resulta todavía más fácil:

al enfriarse, la grasa se solidifica en la superficie y puede retirarse antes de recalentar.

No hay que eliminarla completamente; una pequeña cantidad aporta sabor y textura.

Cómo arreglar una carne que sigue dura

Si el corte es apropiado para guisar y todavía está duro:

añade líquido si hace falta y sigue cocinando a fuego suave.

No intentes solucionarlo triturando la salsa o aumentando mucho la temperatura.

Comprueba cada 15-20 minutos.

En muchas ocasiones, el único problema era que el guiso necesitaba media hora adicional.

Si después de muchísimo tiempo continúa correosa, puede tratarse de un corte poco adecuado o una carne especialmente resistente.

Los cuatro puntos que deciden el resultado

Para conseguir una carne guisada tierna de verdad, recuerda estas cuatro reglas:

1. Utiliza aguja, morcillo, espaldilla, llana o un corte similar.

2. Dora la carne en pequeñas tandas.

3. Cocina el sofrito antes de añadir el líquido.

4. Mantén un hervor suave hasta que el tenedor entre fácilmente.

No hace falta recurrir a trucos extraños cuando estos cuatro puntos están bien resueltos.

La auténtica ventaja de una receta de carne guisada de la abuela no está en un ingrediente secreto, sino en una forma de cocinar que sigue funcionando porque respeta el producto. Una pieza económica con colágeno puede resultar mucho más tierna y sabrosa que un corte caro si se dora bien y se cocina lentamente en una salsa de cebolla, verduras y vino. Cuando el tenedor entra sin esfuerzo y la salsa se adhiere a cada trozo, el guiso está listo; hasta entonces, casi siempre lo que falta es paciencia.

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